Todo el mundo sabe que no existe un método anticonceptivo 100 % eficaz, y toman al sexo, creo yo, con demasiada irresponsabilidad. No estoy de acuerdo con el aborto legal desde el punto de vista básico en el un embarazo se puede controlar.
Si las parejas deciden tener sexo con determinadas condiciones (léase eyaculación masculina), toman el riesgo de llegar a un embarazo.
Pueden utilizar distintos métodos anticonceptivos de barrera y sumado al coitus interruptus, y otros, se puede controlar perfectamente un embarazo. Ejemplo de esto es el tan popular preservativo masculino; una correcta manipulación del mismo no debería concebir riesgos. Es decir, colocárselo con las manos limpias y con el pene erecto, no permitir la entrada de aire, cambiarlo cada eyaculación, revisarlo durante el acto sexual de que no se haya roto, eyacular con el preservativo puesto y fuera de la vagina: son condiciones que hacen que el preservativo sea 100 % seguro.
Durante el acto sexual el preservativo se puede romper, las posibilidades aumentan cuando no existe una adecuada lubricación de la vagina; esto también es prevenible mediante el uso de lubricantes sintéticos (compatible con preservativos), los cuales se incluyen en una opción de la variedad de los preservativos o pueden conseguirse en cualquier farmacia, sexshop, etc. Lo que resta del riesgo, es que el preservativo se rompa por un defecto de fábrica, lo que queda es optar por marcar líderes del mercado del tipo más resistente que exista.
A éste método, si le sumamos otro/s, el 100 % de efectividad se hace cada vez más redondo. Retomando los lubricantes, aparte de ser compatibles con el preservativo, también pueden ser espermicidas. La mujer, además, podría utilizar sus métodos anticonceptivos, como los D.I.U.s, diafragmas, etc. También llevar un control de sus hormonas a través de pastillas, parches y/u otros implantes (D.I.U.s que liberan hormonas u otras sustancias). ¿Y que tal si a esto le agregamos el hecho de saber cuando la mujer está ovulando? como Billings, tests de ovulación, temperatura... así se sabría los determinados días del (¿) posible (?) embarazo.
Soy un estudiante de medicina, sé con detalles como se produce un embarazo y la gran variedad de formas que hay para prevenirlo (como lo puede saber cualquier otra persona con acceso a Internet), pero éste artículo carece de información detallada porque va apuntado a las mujeres que piden a gritos "Aborto legal!".
Yo les pregunto a ustedes: ¿Cómo se cuidan en las relaciones sexuales? Estoy 100 % seguro que alguna falencia tuvieron para quedar embarazadas. Algunas dirán: "Yo con mi cuerpo hago lo que quiero". Yo les pregunto: ¿Qué te hace creer que el cuerpo que llevas en tu útero es tuyo?
Luego otras/os dirán: "Es preferible que se haga un aborto con buenas condiciones de salubridad, antes que en otro lugar dónde puede morir la madre". Insisto: ¿Por que tiene que llegar al aborto?
En resumen, ustedes, mujeres, toman el riesgo de quedar embarazas y no aceptan las consecuencias. Se creen que usar que por usar un preservativo que te da el 97 % de seguridad, es motivo suficiente como para abortar si llegan a quedar embarazadas... ¿que alegan? El 3 % es una posibilidad como la otra. Si aplican todos esos métodos, van a llegar al 100 % de seguridad. Obviamente, alguien ya dijo: "El placer se disminuye mucho así". Mientras más placer, menos seguridad. Yo pongo eso en la balanza (Seguridad - Placer) y el resultado para mí es simple.
No soy mujer, y si hay algo que les voy a envidiar de por vida es no poder nunca dar a luz. Mi carrera poco a poco me está llevando a la tocoginecología, para ser débilmente partícipe del milagro de un nacimiento... mientras ustedes hacen marchas por el aborto legal.
Nota: no voy a mencionar embarazos por violación y ectópicos, porque los abortos en consecuencia ya están, debidamente, amparados por la Ley.
Mostrando las entradas con la etiqueta Prevencion. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Prevencion. Mostrar todas las entradas
30 abr 2008
21 feb 2008
Una disfunción eréctil puede predecir un problema cardiovascular con tres años de antelación.
“La disfunción eréctil es un tema importante no sólo porque sea un problema que permita o no tener relaciones sexuales sino que también puede ser un indicador de un problema de salud cardiovascular más serio”. Estas manifestaciones las ha realizado Ander Astobieta, presidente de la sección de Urología de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao en la última edición de Encuentros con la Salud, que en esta ocasión se ha centrado en La salud sexual en el hombre a partir de los 40.
El urólogo ha manifestado que un problema de erección, a partir de los cuarenta o los cincuenta años, “puede aparecer como un síntoma tres años antes de que el paciente pueda tener un problema vascular más serio a nivel del corazón”. Puede ser un indicio de “una enfermedad subyacente y de salud cardiovascular”. Esto se explica en función de que el paso de la arteria cavernosa es “relativamente pequeño”, por lo que puede acusar antes que otros vasos más grandes un problema cardiovascular.
El experto indicó que las disfunciones eréctiles son de dos tipos, “o bien de causa orgánica o bien de causa psicológica y muchas veces están mezcladas las dos”. Dentro de las causas orgánicas, las más importantes son vasculares, “y no es que haya una causa única sino que son varios los factores de riesgo que se juntan para producir un problema de erección, como pueden ser la edad, la hipertensión, la diabetes, el aumento de colesterol y el tabaquismo”. De este modo, cuantos más factores reúna el varón, más probabilidades tendrá de padecer un problema cardiovascular.
¿Cuándo hay un problema?
Cuando se produce un fallo en la erección para conseguir o mantener la erección de forma continuada en el tiempo, “si pasa en una ocasión o dos esporádicamente, esto sería incluso hasta lo normal; pero si esto se repite con mucha frecuencia, se debe consultar al médico porque la persona debe saber que hay posibilidades de tratamiento médico”.
Los problemas de erección, en muchas ocasiones causan inestabilidad, estrés “e incluso pueden provocar la ruptura de la relación porque para muchas parejas las relaciones sexuales son muy importantes”. Por ello, en estos casos también es importante que “tanto el urólogo como el médico de cabecera estén sensibilizados con el problema ya que tiene importancia”. Si bien es cierto que “hay de todo”, ya que también hay parejas que a una determinada edad “ya no les importa tanto”.
La recomendación del urólogo a las personas que tienen este problema es que acudan al médico para valorar los síntomas, ya que “es algo más complejo que tomar una pastilla”. Según indicó, lo primero que se le hace al paciente “es una historia clínica y se le ve si hay antecedentes de riesgo; con eso se le pide una analítica para ver el estado de dichos factores, analizando, entre otros, la glucemia, el colesterol y también la testosterona plasmática”.
Tratamiento:
El tratamiento para la disfunción eréctil es “en un primer momento, farmacológico y por vía oral, con inhibidores de la 5-fosfodiesterasa”. En el caso de que los fármacos orales no respondan, “se suele pasar a fármacos intracavernosos (inyecciones en el pene) y si no funcionan tampoco, se le remite a cirugía en la que se le implanta una prótesis al paciente”.
Dependiendo de la patología que tenga el paciente, “el tratamiento con fármacos registra entre un 80 o un 85 por ciento de éxito”. La cirugía, por un lado, es un método irreversible “pero que da un buen resultado y arroja una satisfacción de los pacientes de en torno al 80 u 85 por ciento de los casos”.
El urólogo ha manifestado que un problema de erección, a partir de los cuarenta o los cincuenta años, “puede aparecer como un síntoma tres años antes de que el paciente pueda tener un problema vascular más serio a nivel del corazón”. Puede ser un indicio de “una enfermedad subyacente y de salud cardiovascular”. Esto se explica en función de que el paso de la arteria cavernosa es “relativamente pequeño”, por lo que puede acusar antes que otros vasos más grandes un problema cardiovascular.
El experto indicó que las disfunciones eréctiles son de dos tipos, “o bien de causa orgánica o bien de causa psicológica y muchas veces están mezcladas las dos”. Dentro de las causas orgánicas, las más importantes son vasculares, “y no es que haya una causa única sino que son varios los factores de riesgo que se juntan para producir un problema de erección, como pueden ser la edad, la hipertensión, la diabetes, el aumento de colesterol y el tabaquismo”. De este modo, cuantos más factores reúna el varón, más probabilidades tendrá de padecer un problema cardiovascular.
¿Cuándo hay un problema?
Cuando se produce un fallo en la erección para conseguir o mantener la erección de forma continuada en el tiempo, “si pasa en una ocasión o dos esporádicamente, esto sería incluso hasta lo normal; pero si esto se repite con mucha frecuencia, se debe consultar al médico porque la persona debe saber que hay posibilidades de tratamiento médico”.
Los problemas de erección, en muchas ocasiones causan inestabilidad, estrés “e incluso pueden provocar la ruptura de la relación porque para muchas parejas las relaciones sexuales son muy importantes”. Por ello, en estos casos también es importante que “tanto el urólogo como el médico de cabecera estén sensibilizados con el problema ya que tiene importancia”. Si bien es cierto que “hay de todo”, ya que también hay parejas que a una determinada edad “ya no les importa tanto”.
La recomendación del urólogo a las personas que tienen este problema es que acudan al médico para valorar los síntomas, ya que “es algo más complejo que tomar una pastilla”. Según indicó, lo primero que se le hace al paciente “es una historia clínica y se le ve si hay antecedentes de riesgo; con eso se le pide una analítica para ver el estado de dichos factores, analizando, entre otros, la glucemia, el colesterol y también la testosterona plasmática”.
Tratamiento:
El tratamiento para la disfunción eréctil es “en un primer momento, farmacológico y por vía oral, con inhibidores de la 5-fosfodiesterasa”. En el caso de que los fármacos orales no respondan, “se suele pasar a fármacos intracavernosos (inyecciones en el pene) y si no funcionan tampoco, se le remite a cirugía en la que se le implanta una prótesis al paciente”.
Dependiendo de la patología que tenga el paciente, “el tratamiento con fármacos registra entre un 80 o un 85 por ciento de éxito”. La cirugía, por un lado, es un método irreversible “pero que da un buen resultado y arroja una satisfacción de los pacientes de en torno al 80 u 85 por ciento de los casos”.
Etiquetas:
Corazon,
Impotencia,
Prevencion,
Sexo,
Vasos
21 dic 2007
Mujeres de piernas largas tienen menos riesgo hepático
Científicos ingleses aseguraron que las mujeres que tienen las piernas cortas cuentan con un riesgo elevado de sufrir enfermedades hepáticas, reveló este jueves un informe de la prensa científica extranjera.
El estudio que fue hecho por especialistas de la Universidad de Bristol fue publicado en el Journal of Epidemiology and Community Health y reproducido por la BBC de Londres, en donde se indicó que los científicos analizaron a 4.300 mujeres de entre 60 y 79 años de 43 ciudades de Inglaterra.
El equipo dirigido por la especialista Abigal Fraser señaló que a mayor longitud de las extremidades, menor es la presencia en el hígado de cuatro enzimas denominadas ALT, CGT, ALP y AST, que son detectadas a través de un análisis de sangre.
Fraser indicó que "los elementos de la infancia como una buena alimentación influencian en los patrones de crecimiento e inciden en el desarrollo del hígado y consecuentemente en los niveles de las enzimas en la edad adulta o la tendencia a daños hepáticos".
En ese sentido, agregó que "una mayor altura en la mujer podría contribuir al aumento del tamaño del hígado, lo que a su vez disminuiría los niveles de enzima permitiéndole así enfrentar con más eficiencia cualquier ataque químico".
El estudio que fue hecho por especialistas de la Universidad de Bristol fue publicado en el Journal of Epidemiology and Community Health y reproducido por la BBC de Londres, en donde se indicó que los científicos analizaron a 4.300 mujeres de entre 60 y 79 años de 43 ciudades de Inglaterra.
El equipo dirigido por la especialista Abigal Fraser señaló que a mayor longitud de las extremidades, menor es la presencia en el hígado de cuatro enzimas denominadas ALT, CGT, ALP y AST, que son detectadas a través de un análisis de sangre.
Fraser indicó que "los elementos de la infancia como una buena alimentación influencian en los patrones de crecimiento e inciden en el desarrollo del hígado y consecuentemente en los niveles de las enzimas en la edad adulta o la tendencia a daños hepáticos".
En ese sentido, agregó que "una mayor altura en la mujer podría contribuir al aumento del tamaño del hígado, lo que a su vez disminuiría los niveles de enzima permitiéndole así enfrentar con más eficiencia cualquier ataque químico".
Fuente: Télam
Etiquetas:
Hepatopatias,
Piernas,
Prevencion
Suscribirse a:
Entradas (Atom)